El cuento más largo, inicios…

El cuento más largo comenzó de una manera un tanto sutil… Estaba en clase de FOL, para ser más exacto, en el aula mientras se impartía FOL (materia que tenía convalidada), y ya no tenía ejercicios pendientes de contabilidad… El caso, es que para matar el tiempo, pues aún quedaban al menos 40 minutos, me puse a garabatear en la última página de la libreta.

Lo que pasó es, no sé por qué, que intenté dibujar un revólver “steampunk”… No sé que estaba pensando. La cuestión es que di con uno que me gustó, así que decidí ponerlo en manos de algún tipo de personaje de ese estilo.

Empecé a dibujar una chica “steampunk” y… no di con ella. Vamos, al ver la pinta que le había dado, me dio un aire a un vestido que había visto recientemente en un videojuego. Así pues, con el fin de distinguirlo del citado vestido, le puse una capa… Y mientras la dibujaba, le puse una capucha.

Entonces, la chica “steampunk” nada “steampunk” con un vestido de videojuego me dio un aire de Caperucita en plan striper que tiraba para atrás. De ahí, el lobo ese que parece un chucho.

La cosa evolucionó en posteriores ilustraciones hasta el punto de convertirse en ideas “de recio”, pero esa historia me la guardo para la próxima.

Deja un comentario