[FANFIC] Doki Doki Un Mundo Para Todos.

Capítulo 0: Un nuevo puesto.

-Operador: ¿Hola? ¿Pueden oírme? ¡Si es así por favor respondan!

El sonido de aquella voz mecanizada retumbo en mi cerebro, golpeando a través de mi mente y metiéndose en cada extensión de mis pensamientos, obligándome a centrarme únicamente en la persona que se encontraba hablando en alguna parte de mi ser.

-¿?: ¿Hola? ¿Quién habla? ¿Qué es este lugar?

Mi voz resonó como un alarido apagado a lo largo de todo el eco del extenso vacío. Mis músculos, podía sentirlos perfectamente pero mi movilidad era completamente impedida. El sentimiento de impotencia rápidamente se transformaba en miedo y desesperación a medida que lo segundos pasaban y no era capaz siquiera de levantar un dedo.

-Operador: Oh no tema INSERTE NOMBRE DEL INDIVIDUO, sus funciones motoras se encuentras desactivadas momentáneamente. En cuanto terminemos con el registro podrá retirarse como si nada hubiese ocurrido.

-¿?: ¿El registro?

-Operador: Así es caballero/señorita. Es un placer informarle que usted ha sido seleccionado AL AZAR para cumplir con la labor administrativa del servidor…

Una larga e inentendible cantidad de números y letras prosiguieron a mencionarse rápidamente luego de que la voz dijese esas últimas palabras. Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo de manera constante por los siguientes cinco segundos mientras el silencio se cernía sobre mí y sobre la oscuridad a mi alrededor.

-Operador: Por favor, introduzca el nombre de usuario que le ha sido entregado al entrar en nuestro sistema.

-¿?: ¿Nombre de usuario? Que locura es esta…

-Operador: Por favor introduzca su nombre de usuario, alias, o apodo que le fue entregado por su tutor, familia o persona de confianza.

-¿?: ¿Mi nombre?

Me quedo unos segundos en silencio. Sentía una increíble tentación por mover cualquier parte de mi cuerpo, lo cual me dificultaba cualquier acción mínima que normalmente podría realizar sin problemas. Incluso el mero instinto de parpadear me era impedido, forzándome a obedecer total y completamente a aquella extraña y siniestra voz del vacío en una mísera esperanza de libertad.

-Jonathan: ¡Jonathan!

Exclame en alto, casi gritándole a la nada absoluta que me rodeaba.

-Operador: Bien señor “¡Jonathan!”. Sera inmediatamente transportado a su estación de trabajo. Este último se limitara únicamente a la mantención del orden de su sector, dándole completa libertad de modificar, cortar, copiar e incluso borrar cualquier objetivo que represente una amenaza para la paz de su servidor. Así mismo el mal uso de su puesto o el incumplimiento de sus deberes derivarían en la eliminación temporal o permanente de su autoridad como agente del sistema.

-Jonathan: ¿Qué demonios significa todo eso?

-Operador: Orgullosamente le damos la bienvenida a este nuevo mundo que le abre sus puertas. Cumpla con su deber y no se meta en problemas… señor administrador del sistema.

-Jonathan: Administra…

———————DOMINGO———————-

~TRRRRRRRRRRRRRR~

El infartaste sonido del despertador activo nuevamente mis sentidos, despertándome inmediatamente de aquel sueño de caos y confusión, sin embargo aún no estaba tranquilo. Al abrir mis ojos, pude notal claramente un techo que jamás había visto, paredes blancas rodeadas por pequeñas esquinas de color oscuro, adornando más que nada la superficie del cuarto. Debajo de mí, una cama de dos plazas con sábanas y cobijas nuevas se encontraba perfectamente armada, sin contar algún que otro pliegue en este debido a la presión de mi cuerpo. El resto del cuarto era algo muy estándar, un armario, una computadora, una televisión y una estantería que la sostenía.

-Jonathan: Donde… ¿dónde estoy?

Dije para mí mismo en una voz tan baja que rosaba la inexistencia y aun así, resaltando el eco del lugar. Lentamente abro la puerta del cuarto, emergiendo cuidadosamente hacia el pasillo y bajando las escaleras mientras cuidaba de no hacer ningún tipo de ruido que pudiese alertar al dueño del lugar. Una acogedora y hogareña sala de estar me recibió con la luz que emanaba de sus ventanas, iluminando un cuarto que contenía dos sofás y dos repisas ubicados de manera paralela frente a un televisor, aparentemente nuevo por cierto. Parece el lugar perfecto para ver una película en familia… No pude evitar notar el hecho de que había un paquete envuelto en papel de regalo sobre uno de los sofás. En situaciones normales, aseguro que jamás se me hubiese ocurrido tocarlo, de no ser por el hecho de que este sostenía una nota con mi nombre sobre él.

-Jonathan: Mmm bueno… esto no solo es extraño sino muy inquietante…

“Felicidades por su nuevo puesto señor Jonathan. Como supervisor de su sector, me alegra que se nos haya unido, personalmente espero que disfrute su estadía y sepa realizar su trabajo de manera responsable. Sé que tiene muchas preguntas y seguramente este asustado por el dueño de la casa, jajaja bueno, no tendría que preocuparse por ello… debido a que es usted. El sector interno movió algunos papeles para entregarle su nuevo hogar y asegurarse de que todo se vea como una simple mudanza. Si no quiere levantar extraños rumores, le sugiero que siga con el perfil que le hemos creado. Cuando esté listo, diríjase a la dirección que se encuentra en el reverso de la caja… y por si se lo pregunta, tuvimos un pequeño “INCONVENIENTE” con la administradora anterior… esperamos que no ocurra lo mismo con usted.”

“Firma: Sus superiores.”

-Jonathan: ¿Holaaaaaa?

Grite lo más profundo que pude, intentando llamar la atención de cualquier persona del lugar pero lo único que recibí a cambio fue el sonido del eco de regreso que golpeo mis tímpanos como si de martillos se tratasen. Lanzando la carta sobre unos de los sofás, tome mi cabeza con ambas manos mientras caminaba de lado a lado alrededor de aquella sala, mirando repetidamente por la ventana en un intento desvariado de encontrar alguna señal conocida del lugar.

-Jonathan: Pfff no puedo creer esto… ¿que se supone que haga ahora? “administrador” ¡yo ni siquiera tengo idea sobre economía!

Exclame en alto, volviendo a levantar el eco del lugar para lastimar mis oídos. Para evitar que esto siga ocurriendo, decido encender la televisión manteniendo el canal donde esta e ignorando cualquier contenido que esta pudiese producir. Siempre me ha parecido una estupidez mirar la televisión, no me culpen.

-Jonathan: Bien… veamos que tienes para mi entonces.

Dije sentándome a un lado de la gran caja que sostenía la carta con mi nombre. Destrozando ferozmente el papel retire la tapa que sellaba la única entrada del regalo, revelando algunos objetos sumamente interesantes. Unas llaves, que supuse serían las de la casa, una tarjeta probablemente de débito con un papel que dictaba todos los datos que debía saber sobre ella, un celular o mejor debería decir, MI CELULAR que por algún extraño motivo había sido formateado, borrando absolutamente todas mis fotos y contactos y por ultimo pero no menos importante… una pluma. No entendía muy bien el significado de esto, era una simple pluma verde, sin gracia alguna ni colores que la distinguiesen de las otras. En un movimiento desinteresado, dejo la pequeña herramienta en el bolsillo de mi pantalón, haciendo a un lado la caja ya vacía y relajando mi cuello sobre el regazo del sofá.

-Jonathan: Dont worry…

Respirando hondo di un rápido vistazo hacia el techo y rápidamente forme una sonrisa sincera en mi rostro mientras exhalaba por la boca.

-Jonathan: Be happy.

El sonido del timbre llego rápidamente a mis oídos, alertándome rápidamente y haciendo que me levantase de un salto. Repetidamente el botón que producía aquel infernal sonido fue presionado salvajemente por la persona al otro lado de la puerta.

-Jonathan: ¡Ya voy! No juegue que eso no es un…

En el exacto momento que abrí la puerta fui recibido por la deslumbrante mirada de una chica con un cabello cuyo color era tan extraño que juraría, en mi vida haber visto algo de esas mismas características. Una sonrisa de oreja a oreja era la mejor manera de definirla, además de su actitud extremadamente alegre.

-Jonathan: …juguete.

-¿?: Hola, esta es la casa del señor… lonathan?

-Jonathan: Jonathan, sí.

-Sayori: Mucho gusto, mi nombre es Sayori. La escuela me envió como carta de bienvenida a la ciudad y a la institución.

“Institución… bueno, veo que por lo menos se tomaron la molestia de moverme de escuela.” Pensé para mis adentros mientras veía como la chica continuaba con su monologo de introducción sin prestar demasiada atención a sus palabras.

-Sayori: Oh es verdad, la escuela menciono algo sobre una beca o algo por el estilo… no entendí muy bien a que se refería pero seguramente tú sabrás.

-Jonathan: ¿Una beca? ¿Del estado?

-Sayori: Sip, eso mismo dieron.

Mi sonrisa se ensancha en cuanto escucho eso. Estudio gratuito en una escuela privada, esas palabras nunca sonaron tan bien.

-Sayori: Por cierto, después del horario escolar tenemos un pequeño club de literatura del cual… bueno, no es por alardear pero soy la presidenta.

-Jonathan: ¿Un club de literatura eh? ¿Y qué hacen ahí?

Pregunte más por compromiso que por cualquier otra cosa. La verdad tenía un interés nulo por asistir debido a mi desapego con el mundo literario. Lo máximo que he llegado a leer en mi vida fueron algunos libros de fantasía e historias.

-Sayori: Bueno, escribimos poemas gran parte del tiempo, pero también nos gusta compartir todo tipo de contenido relacionado con la literatura.

-Jonathan: Hmmm lo tendré en mente. Por otro lado, muchas gracias por avisar.

Sonriendo sinceramente la adorable chica dio unos pequeños saltos hacia atrás, alejándose de la puerta y saludando alegremente mientras se retiraba.

-Sayori: ¡Por cierto! ¡Vivo a unas calles de aquí! ¡Si necesitas cualquier cosa solo pídemelo!

Mantengo mi mirada fija en la hiperactiva muchacha que rápidamente se alejaba corriendo a lo largo de la vereda. Rio silenciosamente unos momentos por lo que acababa de ver. Por alguna razón la actitud de esa chica me había hecho gracia.

-Jonathan: Esa es una chica muy feliz.

Dije para mí mismo mientras cerraba la puerta detrás de mí y me dirigía hacia la cocina silbando mi canción favorita. Abro la puerta de la nevera para encontrarme con… nada. Ya estaba al tanto de este resultado pero quería estar seguro. Meneo la cabeza de lado a lado mientras doy media vuelta, tomo la tarjeta de crédito que me fue entregada y me dispongo a salir de compras.

-Jonathan: Don’t worry… Be happy.

—————–.———————

Luego de una larga caminata llena de preguntas a desconocidos y algún que otro percance, llegue finalmente a encontrarme cara a cara con un supermercado. Entró por la puerta principal, solo para ser golpeado en la cara por el viento liberado del aire acondicionado, fresco y rejuvenecedor como solo él era. Respiro profundamente mientras veo a mi alrededor con una sonrisa de felicidad en mi rostro. Tiendas de todo tipo rodean al gigantesco establecimiento. Una fuente de agua cristalina y danzante demarca el centro del lugar, seguido a continuación por las escaleras mecánicas que ascendían y descendían de manera coordinada. Decido ir primero a buscar víveres antes de ponerme a deambular como un vagabundo por todo el lugar.

Entró a la tienda, busco algunas cosas y me dirijo directamente a la caja para pagar. Mi intención fue captada en el momento en que le entregue la tarjeta al cajero, este simplemente la pasó por la caja y me la entrego instantáneamente sin asegurarse de absolutamente nada ni hacerme firmar nada. Levanto los hombros en señal de desinterés, tomo mis cosas y me largo.

Decido quedarme mirando vidrieras por unos momentos. Nada fuera de lo común, mucho merchandising de series y videojuegos, ropa que jamás compraría, alguna que otra tienda de inmuebles y poco más. Decido quedarme a las afueras de lo que me pareció una tienda de comics. Como ya dije, la literatura nunca me llamo la atención, pero debo admitir que tengo cierta debilidad por las historias. Sin embargo, vendían unos comics muy extraños. Jamás había escuchado hablar de ninguna de aquellas franquicias, no solo porque no se vendieran en mi ciudad sino porque directamente nadie los mencionaba en los foros que solía visitar. Levantando mis hombros me hago a un lado, pasando por el frente de la entrada para apreciar un poco mejor los productos del interior. De manera imprevista y repentina, una persona que se encontraba saliendo de la tienda choca conmigo a toda velocidad, haciendo que nuestras compras salgan disparadas en todas direcciones.

-Jonathan: Ah… ¿qué?

-¿?: ¡HEY! ¡Fíjate por donde vas!

Rápidamente comienzo a levantar las bolas del suelo, viendo que estas se habían desparramado por todos lados al igual que las revistas compradas por aquella persona.

-Jonathan: Lo siento, fue mí…

Mis ojos se posan momentáneamente sobre aquella el, o mejor dicho, sobre ella. Una chica de cabello rosado, de estatura baja y con expresión malhumorada se encontraba levantando los comics lo más rápido que podía, movida por una ansiedad insana y a su vez murmurando algo que apenas podía entender.

-¿?: ¿Culpa? Sí que lo fue. ¡Vamos, ayúdame! ¡No te me quedes viendo! ¿Nunca has visto a una chica comprando manga?

-Jonathan: No, nunca he visto a una chica de cabello rosado. Y por cierto, la que salió corriendo de la tienda fuiste tú.

-¿?: ¡Hey! ¡No es mi culpa, es mi cabello!

Levanto una ceja a modo de incredulidad por la declaración que acababa de hacer, solo para volver a bajar la mirada nuevamente hacia los productos esparcidos por todo el suelo. Doy un rápido vistazo a las revistas, leyendo en voz alta el título de estas.

-Jonathan: “Parfait Girls”… jamás he oído de estos comics.

-¿?: Es porque no son “COMICS” es “MANGA”.

-Jonathan: ¿Manga?

Miro rápidamente las mangas de mi camisa, tratando de entender lo que la pequeña dama intentaba explicar. Llevando una de sus manos contra su frente, continúo de manera indignada por mi ignorancia.

-¿?: No sabes lo que es… un momento, nunca te había visto antes… ¿no será el tipo nuevo que menciono Sayori?

-Jonathan: ¿Sayori es la chica esa que parece estar siempre en un estado de híper felicidad? En ese caso, sí.

Terminando de levantar la última revista, la chica oculto el título de estas con una toalla, como si quisiese impedir que alguien viese lo que está comprando luego de que literalmente cayeran en medio del patio.

-Natsuki: Pfff, mi nombre es Natsuki. Seguramente ella ya te haya invitado al club de literatura, pero de igual manera deberías asistir.

“Otra vez con el club de literatura. De igual forma esta chica no parece del tipo de personas que se detiene a leer y mucho menos juzgando el tipo de revistas que lee… o bueno, tal vez ni siquiera son para ella.”

-Jonathan: Te diré lo mismo que le dije a ella. Lo tendré en mente.

-Natsuki: ¿Si le dabas un simple “no” era más fácil no te parece?

“Bueno, me descubrió.”

Lanzo una sonrisa nerviosa mientras se me escapa una pequeña risa dejando entender que mis intenciones habían sido expuestas. Sin esperar otro momento, la pequeña dama camino frente a mí y bajo por las escaleras sin siquiera voltear a saludar.

-Jonathan: No es el tipo de persona que le gusta socializar supongo.

Respiro hondo antes de lanzar una sonrisa sincera para mí mismo.

-Jonathan: Don’t worry… Be happy.

Es hora de volver a casa.

——————-LUNES———————-

La mañana comenzó normalmente. Me levante, tome una ducha rápida, desayune y camine tranquilamente mientras buscaba la parada del bus, apoyándome ocasionalmente en algún que otro estudiante que pasase por ahí. Subo al vehículo, busco cualquier asiento, instalo los auriculares en mis oídos y me distraigo escuchando mi típica playlist mientras miro por la ventana. Sin darme cuenta, una persona se sienta junto a mí. Le prestó atención mínima hasta que me doy cuenta de, valga la redundancia, el color de su cabello, un morado oscuro recubría por completo este, causando un contraste perfecto con el color de sus ojos.

“¿Qué pasa con la gente en esta ciudad y los colores extraños en el pelo?… y ahora con el color de ojos también.”

-¿?: Oiga…

La voz de la chica fue completamente opacada por el sonido de mis auriculares, causando que no pudiese percatarme de que está estaba llamando mi atención. Siento un ligero toque en mi hombro mientras el autobús sigue andando, nuevamente no le doy importancia. Entonces, un agarre más firme hace que rápidamente gire en dirección a la muchacha. De repente, el autobús pisa un bache, causando que me resbale hacia adelante y la chica impacte su mano contra mi cara.

-Jonathan: O-Ouch…

-¿?: ¡¡¡LO-LO SIENTO MUCHO!!!

Exclamo asustada mientras ofrecía su ayuda con sus manos. Realmente no me había dolido en lo absoluto, apenas si me había tocado pero de igual forma ella parecía más que nerviosa por esto.

-Jonathan: Tranquila en realidad no fue nada.

-¿?: Eh… ¿está bien?

-Jonathan: Si, tranquila, estoy bien.

-¿?: Solo… quería preguntarte… ¿eres el chico nuevo?

-Jonathan: No es por alardear, pero así es.

Le respondo mientras pongo pausa a la playlist y guardo los auriculares dentro de mi chaqueta.

-¿?: Lo supuse debido a que eres el único que no trae el uniforme.

-Jonathan: ¿Hay que traer uno? En mi escuela anterior nunca nos obligaron.

-Yuri: Pues si… soy Yuri, por cierto.

-Jonathan: Jonathan, mucho gusto.

Nos presentamos casi al unísono mientras cada uno extendía su mano para saludar al otro. Un fuerte apretón de parte de Yuri me toma por sorpresa, haciendo que me percaté de que es más fuerte de lo que aparenta. Ahora que lo pienso, es una chica muy alta, me pregunto cuál será su edad. Bajo mi mirada unos momentos a su bolso para percatarme de la existencia de algunos libros, entre ellos uno llamado “Portrait of Markov”. Instantáneamente uno piezas en mi mente.

-Jonathan: Déjame adivinar ¿club de literatura?

-Yuri: Como lo… oh.

Dijo percatándose de su bolso abierto y dando  un rápido cierre a este.

-Jonathan: Ya me topé con dos de tus compañeras, ahora me invitaras a unirme, ¿no es así?

-Yuri: Pues… no tienes que hacerlo si no quieres… ya sabes, no es que sea la gran cosa.

“De las tres que he conocido hasta ahora, esta es la que mejor me cae, solo seguida por la loca hiperactiva esa.”

-Jonathan: Mira, te diré lo mismo que le dije a tus amigas…

-Natsuki: Que no ira pero que no quiere decirlo de manera literal.

Tomándome por sorpresa, Natsuki aparece detrás de nosotros levantándose por encima de los asientos y mirándonos desde ahí.

-Natsuki: Por cierto, buen derechazo Yuri.

-Yuri: ¡¡¡FUE UN ACCIDENTE!!!

-Sayori: ¡Oh! ¡Es el chico nuevo! ¡¡¡Hola chico nuevo!!!

Sayori saludo activamente con su mano desde los asientos de enfrente nuestro. Otro chico también subió con ella, extendiéndome su mano y saludando cordialmente.

-Marco: Así que tu eres ese tal Jonathan. Soy Marco, mucho gusto.

Devolviéndole el apretón dedico una sonrisa forzadamente amable mientras me percato de que… Yuri apretaba más fuerte.

-Marco: Por cierto, no olvides ir al club de literatura.

-Jonathan: ¡YA ESTA! ¡Cartón lleno! ¿Alguien más que me quiera invitar?

Sayori hizo un recuento rápido en frente mío, exclamando los nombres de cada uno mientras se sostenía fuertemente para no caer hacia atrás.

-Sayori: Nop, este es todo el club.

-Jonathan: ¿Todo el club?

-Marco: Pero falta…

Un silencio incomodo tomo lugar antes de que Marco pudiese terminar su frase. Las tres chicas miraron extrañadas al muchacho, sin entender a que se debían sus dudas.

-Sayori: Marco, no hay nadie más en el club.

-Marco: Si… si, es verdad… Lo siento, es que olvidaba contar a Natsuki.

-Natsuki: ¡HEY!

Lentamente el autobús comienza a descender la velocidad, deteniéndose progresivamente delante del gigantesco edificio. Un sujeto alto, de postura formal y vistiendo un traje gris esperaba a la llegada del vehículo, centrando especialmente su atención en mí.

-Sayori: Bueno, es hora de comenzar el día. Natsuki intenta no dormirte en clase esta vez.

-Natsuki: Hago mi mejor esfuerzo pero siempre fallo, no es mi culpa.

Apenas doy el primer paso fuera del camión y rápidamente el aquel sujeto llega caminando hacia mí y reclama parte de mi atención.

-Aldo: Señor Jonathan, es un placer conocerlo, soy el preceptor Aldo Von Marlo.

-Jonathan: Eh… ¿el placer es mío? ¿Supongo?

Formando una sonrisa sincera en su rostro, el hombre pone su mano sobre mi hombro y me empuja hacia el interior del establecimiento, exclamando en alto sus intenciones mientras ponía su otro brazo detrás de su espalda.

-Aldo: Sé que es muy repentino pero necesitamos que haga acto de presencia en la dirección.

-Jonathan: Supongo que no podrá negarme.

-Aldo: Ni se le ocurra.

“Genial… primer día y ya me conseguí problemas. Supongo que será solo por el uniforme… o eso espero.”

 

Novela completa en:

Wattpad: https://www.wattpad.com/story/180100461-doki-doki-un-mundo-para-todos

DeviantArt: https://www.deviantart.com/mraresmartinez/gallery/68698797/Doki-Doki-Un-Mundo-Para-Todos

Fanfiction: https://www.fanfiction.net/s/13221022/1/Doki-Doki-Un-Mundo-Para-Todos

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