Cold Armony Capitulo 7

Sinopsis: En este capítulo se ahonda más sobre el funcionamiento de las reliquias.
La reliquia
El soldado había avisado a Asvard, Viggo y Kazi que podían descansar, por lo que ellos se recuestan en el rocoso piso y se quedan dormidos.
 
El cielo nocturno continúa despejado, mientras tanto Siesler y sus subordinados empiezan a montar guardia, aunque sus intenciones eran otras.
 
—Ya se han quedado dormidos—dijo el capitán.
 
Jol reclama:
 
—Es mejor que busquemos de día.
 
Pero Siesler responde:
 
— Deberíamos aprovechar el tiempo, es preferible que el noble ejercito de Dorel la encuentre y no ese mercenario y su extraño compañero.
 
Otro de los soldados le pregunta al capitán:
 
—Y qué hay del encapuchado, él sabía que la reliquia esta por aquí.
 
Pero él responde:
 
—No me fío de ese sujeto. Ahora dejen de parlotear y procedan a buscar.
 
Los soldados prenden unas antorchas y empiezan a registrar por el agreste terreno montañoso la ubicación del preciado tesoro. Tras dos horas de inspección, Siesler finalmente encuentra un objeto similar a un cáliz dorado, y luego esboza una ligera sonrisa que contrasta con su típico semblante serio y llama a sus subordinados.
 
—Nuestra búsqueda ha dado resultados— Dijo alegremente Siesler mientras sostenía el artilugio.
 
Los soldados se acercan sorprendidos y el capitán dice emocionado:
 
—Ahora miren como la reliquia me da poder.
 
Siesler sostiene ansiosamente el cáliz durante varios minutos, pero no tiene ningún efecto, luego empieza a quejarse:
 
—¿Qué pasa con esta cosa? Se supone que debería darme poderes.
 
Uno de los soldados dice:
 
—Tal vez alguno de nosotros pueda despertar los poderes de la reliquia.
 
El pelotón empiezan a coger el cáliz uno por uno y se lo pasan a sus compañeros. Pero la reliquia no reacciona ante ninguno de ellos.
 
Siesler comenta resignado, pero con un poco de ánimo:
 
—Tal vez ninguno de nosotros tiene poderes, pero no importa, ahora está reliquia pertenece al reino de Dorel. Nuestro ejército con esto tendrá mucho más poder, el poder que necesitamos para ser la mayor nación sobre la tierra.
 
Los soldados asienten:
 
—Sí señor.
 
Pero luego una bomba de humo cae sobre el lugar limitando la visibilidad de las personas presentes.
 
Uno de los soldados dice:
—Alguien nos ha tendido una emboscada, estén alertas y protejan la reliquia.
 
Siesler dice:
 
—No se preocupen mientras este en mis manos, nuestro tesoro estará a salvo en cuanto encontremos al causante de esto lo ejecutaremos inmediatamente.
 
Luego piensa:
 
“No sé quién rayos eres, pero si quieres la reliquia debes encontrarme, igualmente estás en la misma situación que yo, tienes la visibilidad obstruida por el humo”
 
El capitán sostiene su reliquia con sus manos la cual están aferradas a su pecho, pero de un momento a otro es empujado por alguna criatura y luego siente como unos afilados colmillos ejercen presión sobre sus manos.
 
Siesler sostiene con fuerza el objeto, pero el mordisco es tan fuerte que logra arrebatarle el valioso artefacto de sus manos, mientras tanto el humo empieza a disiparse y los soldados empiezan a perseguir a un gran lobo el cual tenía la reliquia en sus fauces y luego se le entrega a su amo, era Unta el cazador de monstruos.
El había terminado su trabajo con el caparazón de las crotorlas y se había equipado una vistosa armadura rojiza que cubría casi todo su cuerpo, él les dice a ellos con tono arrogante:
 
—Parece que un sujeto que pierde el tiempo con unas tortugas les ha arrebatado su codiciada reliquia.
 
Jol dice preocupado:
 
—Capitán, no debiste haberte burlado de ese sujeto.
 
Pero Siesler responde:
 
—Cállate.
 
Y luego mira a Unta y lo desafía.
 
—En cuanto a ti, tus acciones han firmado tu sentencia de muerte.
 
Y luego desenvaina su espada y amenaza al cazador.
 
—Muere escoria.
 
Los soldados rodean a su enemigo, pero él mientras tanto sostenía la reliquia con su mano derecha y dicho artefacto empieza a reaccionar, se ve cubierto por un brillo y su forma empieza a cambiar adquiriendo la forma de un látigo.
 
Siesler logra asestarle un fuerte golpe en el pecho a Unta, a pesar de la abolladura su resistente armadura logra protegerlo. Mientras tanto el cazador se mueve agilmente para esquivar los espadazos de algunos soldados,  y a su vez ordena a su lobo atacar a sus agresores y mientras empieza a presumir.
 
—Acaso un hombre y un lobo le están causando problemas a un grupo de soldados reales, oh vamos, la armadura que he creado me ha dado suficiente resistencia a tus golpes y además es lo suficientemente liviana para poder moverme con agilidad.
 
El lobo se lanza sobre Jol y lo tumba al piso y empieza a morder su brazo izquierdo.
Mientras tanto Siesler da una orden al resto de su pelotón:
 
—Es solo un hombre, todos rodéenlo y mátenlo.
 
Pero Unta los observa y dice:
 
—Es hora de utilizar el poder de la reliquia.
 
Y luego blande su látigo a sus enemigos, el arma al entrar en contacto con aquellos hombres empieza a producir unos choques eléctricos, los cuales hieren gravemente a los soldados. La mayoría de estos quedan paralizados y difícilmente podían moverse. Luego vuelve a blandir el látigo, agarra a uno de los soldados del cuello y empieza a emitir una fuerte descarga eléctrica hasta que logra matarlo.
Mientras tanto Viggo se despierta y ve unas luces resplandecientes en la montaña por lo que siente curiosidad y se dirige hacia el lugar.
 
Siesler se esfuerza a pesar del punzante del dolor y se lanza en ristre contra aquel difícil adversario, blande su espada, pero Unta coloca el brazo izquierdo, utilizando uno de sus brazaletes para protegerse, el cual queda abollado y luego intenta atacar al capitán utilizando su látigo eléctrico, pero Siesler se tira al piso. Los soldados a duras penas logran mantenerse en pie e intentan a atacar el enemigo.
 
Unta toma distancia y acumula energía eléctrica en la punta de su látigo, luego utiliza el alcance de su arma para asestarle un golpe certero en la cabeza a cada soldado, el fuerte impacto relampagueante acaba rápidamente con la vida de los soldados. Unta intenta utilizar el mismo movimiento contra Siesler pero el capitán logra esquivar los ataques y otra vez logra asestarle un espadazo, esta vez en la espalda, pero su armadura continúa protegiéndolo.Luego empieza a presumir:
 
—No hay nada que puedas hacer contra el poder de la reliquia, desde hace tiempo me he preparado para obtener un poder así y finalmente mi esfuerzo ha dado frutos.
 
Luego envuelve a Siesler con el látigo y empieza a emitir ondas eléctricas que empiezan a causar un fuerte dolor sobre el hombre hasta que finalmente la electricidad empieza a chamuscar su cuerpo y Siesler termina muriendo.
 
El cazador observa de forma arrogante a Jol quien continúa forcejeando contra el lobo y a otros dos soldados y luego les comenta:
 
—Ustedes son débiles, no tienen oportunidad contra mí.
 
Los dos soldados terminan huyendo.
Unta empieza a mirar y observa que alguien más estaba por allí cerca. Luego observa una figura humana la cual desaparece rápidamente, por lo que dice:
 
—No te escondas, he notado que has visto como todos esos soldados sucumbieron ante mi poder.
 
Pero luego piensa:
 
“El oponente debe ser rápido o debe estar escondido”
 
Unta se mueve ágilmente hacia varios lados y mirando a todos los lugares, hasta que logra ver a Viggo el cual estaba usando el poder de su reliquia para quedar fuera de su vista. Luego le amenaza:
 
—Así que tú también tienes una reliquia. Sería mejor que me la dieras, no te imaginas la cantidad de oro que me darían por un artefacto así.
 
Viggo responde:
 
—La misión ha fracasado,  si quieres puedes quedarte con la reliquia. Pero ni se te ocurra que voy a darte la mía.
 
Unta responde:
 
—Ah sí, acaso quieres morir.
 
Viggo dice con una sonrisa desafiante:
 
—Podríamos tener un duelo amistoso, pero si tanto quieres mi reliquia tendrás que pasar sobre mi cadáver.
 
El mercenario inmediatamente usa su reliquia para moverse exactamente detrás de Unta e intenta cortar su cuello, aunque el cazador piensa:
 
“Con ese poder es normal que quiera atacar por la espalda”
 
E inmediatamente se mueve hacia adelante, aunque logra recibir un fuerte hachazo en su hombro izquierdo, el cual logra romper la hombrera y herirlo en dicha parte del cuerpo.
 
El cazador empieza a moverse agitadamente hacia varios lugares y manteniendo su vista siempre alerta, a pesar de eso el mercenario otra vez vuelva a desaparecer y reaparece justamente detrás del cazador y luego blande su hacha con fuerza, Unta se lanza hacia el piso para evitar el ataque que iba directamente hacia su nuca, pero el impacto del arma logra golpearlo en la espalda y producir unas fisuras en su armadura.
 
Unta se levanta otra vez y empieza a correr hacia la derecha pero luego Viggo otra vez desaparece y al aparecer detrás de su oponente, realiza un tercer golpe el cual va directamente a la cabeza, el hacha logra romper el casco y herir superficialmente la parte superior de la cabeza del cazador mientras Viggo levanta su arma, Unta rápidamente blande el látigo y envuelve a su oponente con su arma la cual empieza a emitir ondas eléctricas.
 
Unta dice:
 
— Eres una rata escurridiza pero te he atrapado, ahora tendrás una muerte dolorosa y luego me quedare con tu reliquia.
 
En ese momento un viento frío empieza a soplar y luego una voz tranquila se escucha:
 
—Suéltalo
 
En ese momento el lobo deja de morder a Jol, pero la voz continúa hablando:
 
—Tú también, suéltalo.
 
Aquella voz provenía de Asvard, él caminaba lentamente hacia el lugar mientras emanaba un aura de tranquilidad, aunque se veía bastante serio y decidido, sus ojos habían adquirido una tonalidad azul claro.
 
Unta comenta:
 
—Ese frío, es posible que tú también tengas una reliquia, parece que es mi día de suerte.
Asvard le dice firmemente a su oponente:
 
—Te dije que lo soltaras.
 
Unta responde:
 
—No perderé una oportunidad así, finalmente yo conseguiré un maravilloso trofeo como este. Es la prueba de mi superioridad.
 
Asvard levanta su mano y le dice al cazador:
 
—En ese caso, humano arrogante, no me gustaría perder el tiempo contra ti, pero esta vez, puedo salvar a mi amigo. Así que luchare contigo y te callare de una buena vez.
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